La inserción de la mujer en la industria de los videojuegos

Hoy en día, la industria de los videojuegos lidera el mundo del entretenimiento a nivel global, siendo uno de los sectores de las industrias culturales y creativas con más potencial. Pese a todo, se trata de un sector que sigue contando con grandes diferencias en la proporción de hombres y mujeres que se dedican profesionalmente a ello, mostrando un porcentaje bajo de mujeres en sus equipos de desarrollo.

Contrastando con este dato, encontramos que históricamente han existido numerosas mujeres destacables que marcaron los inicios de la informática. Mujeres que sembraron la semilla que ha dado paso a la realidad de los videojuegos de hoy en día. Entre estas mujeres nos encontramos Ada Lovelace, quien ya en el siglo XIX creó el primer algoritmo pensado para ser procesado por una máquina. Este descubrimiento la convierte en la primera programadora de la historia. También hay que citar a Hedy Lamarr, la inventora de la tecnología que más tarde derivaría en el WiFi y a Carol Shaw, la primera mujer que ha programado un videojuego en la historia.

El porcentaje de mujeres trabajando en la industria del videojuego está creciendo, según un estudio de la Interactive Software Federation of Europe (ISFE), pese a que si nos fijamos en las cifras todavía queda mucho recorrido por hacer para que el número de hombres y mujeres se equipare. Según The Guardian todavía existe una gran diferencia entre el número de mujeres gamers y las que se dedican al videojuego profesionalmente.

Según el Libro Blanco del Videojuego del año 2019, la presencia de mujeres en la industria del videojuego catalana sigue siendo uno de los grandes retos, ya que en 2018 representó solo el 18% de la ocupación, una cifra que supera ligeramente el conjunto del Estado (17%) y que marcaba una pequeña evolución respecto al año anterior. El 75% de las empresas catalanas de videojuegos tienen políticas para facilitar la incorporación de mujeres, aunque algunas de estas empresas señalan la gran dificultad para encontrar candidatas en los procesos de selección.

Esta diferencia viene determinada en gran parte por una visión excesivamente masculinizada que existe en el mundo del videojuego, aún hoy en día. Muchos videojuegos, en sus contenidos, han mantenido una imagen de la mujer muy estereotipada como muestra de deseo, que no ha ayudado a la inclusión y la normalización, como es el caso de Lara Croft u otras heroínas. Poco a poco han ido apareciendo personajes más reales y cercanos con los que las niñas y chicas pueden sentirse reflejadas. La diversificación de temáticas, huyendo de las más bélicas y competitivas también han ayudado a esta inclusión.

En el mundo laboral, la brecha salarial y las actitudes machistas son factores que ayudan aún más a acentuar esta distancia. Estas estadísticas pueden cambiar, según los estudios llevados a cabo por HESA. Y es que el número de mujeres que se matriculan en carreras relacionadas con el diseño y el desarrollo de videojuegos está creciendo considerablemente, de manera lenta pero notable.

Actualmente existen algunas asociaciones como Women in Games que intentan dar visibilidad a las profesionales del sector. Proporcionan apoyo a las mujeres en el sector del videojuego y la informática. Independientemente que sean estudiantes, aficionadas o profesionales. En este sentido es fundamental invertir y promover la formación en este ámbito. Por ello resulta esencial el papel que están desarrollando los centros universitarios como ENTI-UB, intentando favorecer la diversidad en las titulaciones de este sector. Tanto si eres mujer como si tienes una amiga gamer que no acaba de decidirse, visita nuestra página web para obtener más información sobre la oferta de ENTI-UB, la Universidad del Videojuego.  O si lo prefieres también podrás conocer ENTI-UB asistiendo a una de las Jornadas de Puertas Abiertas Virtuales o las visitas a las instalaciones que se organizan regularmente.

JORNADAS DE PUERTAS ABIERTAS                        VISITA LAS INSTALACIONES

 

Doctora Anna Pujol, profesora de «Empresa i Iniciativa Emprenedora» en ENTI